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El Banco Central y la SBIF: Un poco de historia

El Banco Central y la SBIF fueron creados en los años 20 para dar una señal de orden al incipiente mercado que se desarrollaba en el país.

El Banco Central, abre sus puertas el día lunes 11 de enero de 1926 teniendo como presidente a Ismael Tocornal y en sus bóvedas la cantidad de 150 millones de pesos, aportados por el Estado, otros bancos e incluso particulares que habían comprado acciones de la naciente institución.

La ley 18.840 señala que el banco "tendrá por objeto velar por la estabilidad de la moneda y el normal funcionamiento de los pagos internos y externos".

De acuerdo a las definiciones entregadas por el Banco, la frase "velar por la estabilidad de la moneda" significa que debe preocuparse porque la inflación no afecte el valor que tiene el peso chileno. Por lo tanto, una de sus tareas principales es que la inflación sea "baja y estable".

La forma más habitual de hacer esta tarea es la preocupación del Banco para que el gasto agregado de la economía se mantenga en línea con la de su capacidad productiva, lo cual se regula a través de la tasa de interés de las operaciones que realiza con el sistema financiero.

Ambas instituciones fueron creadas en la década de 1920 para afianzar el mercado financiero nacional

Asimismo, debe velar porque las transacciones que hacen hacia fuera del país, tampoco representen riesgos que pudieran afectar la situación económica interna, en este sentido, otra de las áreas de preocupación del banco tiene que ver con el valor del dólar y las operaciones de cambios internacionales.

Finalmente, otra importante área de trabajo y que hace que cada persona lleve el nombre del Banco Central en sus propios bolsillos, es la emisión de los billetes y monedas, para lo cual tiene un mandato que le permite ser el único banco del país que puede hacerlo. Por eso en muchos medios de prensa también se le llama a este banco el "instituto emisor".

La SBIF

La Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras (SBIF) es una institución pública creada en 1925, autónoma, con personalidad jurídica de duración indefinida y se relaciona con el gobierno a través del Ministerio de Hacienda.

Esta institución vela para que se cumplan las leyes, reglamentos, estatutos y otras disposiciones que tengan que ver con las entidades bancarias y financieras que estén bajo su tutela.

Para cumplir con dicha tarea la SBIF cuenta con un equipo humano del más alto nivel, que vela por la estabilidad y confianza en el sistema financiero, contribuyendo a su sustentabilidad a través de una regulación de calidad, difusión oportuna de información y supervisión eficaz de las instituciones fiscalizadas, en resguardo de los clientes finales.

Para hacer su trabajo, la Superintendencia se rige por la Ley General de Bancos, en su Título I, Artículos 1 al 11.